Descripción detallada
El curso-taller Gestión de Colaboraciones Intersectoriales Eficaces responde a un hecho que atraviesa los desafíos contemporáneos del desarrollo —inclusión social, empleo, sostenibilidad ambiental, desarrollo territorial, seguridad alimentaria—: su complejidad excede lo que cualquier organización puede resolver por sí sola. Gobiernos, empresas, organizaciones de la sociedad civil, universidades y organismos de cooperación disponen de recursos y capacidades complementarios, pero hacerlos trabajar de manera coordinada —construyendo confianza, alineando expectativas, gobernando el proceso y sosteniendo compromisos en el tiempo— es una de las tareas más difíciles de la gestión del desarrollo. El curso forma a profesionales de América Latina y el Caribe para analizar y fundamentar el diseño de esas colaboraciones.
Su enfoque es eminentemente práctico y se apoya en un principio: cada participante trabaja sobre una iniciativa real de su propio interés profesional, a la que somete, semana a semana, al filtro de la literatura especializada. Este diseño combate dos sesgos habituales del trabajo en terreno: el de familiaridad —la cercanía con el propio proyecto genera puntos ciegos— y el de predisposición —la primera etiqueta conceptual condiciona todo el diagnóstico—. Por eso la secuencia es deliberada: primero el estudio de las fuentes, luego una simulación a ciegas sobre un caso que obliga a decidir antes de recibir explicación, y recién entonces la aplicación al proyecto propio.
El curso se organiza en cinco semanas y demanda alrededor de 32 horas totales, con una dedicación de unas 6,5 horas semanales, íntegramente asincrónicas durante las primeras cuatro semanas. Cada semana sigue un itinerario de tres pasos y una actividad transversal: estudio de fuentes (150 minutos), la Lección o simulador situacional a ciegas (60 minutos), la bitácora de consultoría aplicada sobre la iniciativa propia (120 minutos) y una conversación en foro sobre los conceptos críticos (60 minutos). La quinta semana tiene una dinámica distinta: se destina a la revisión entre pares y a la defensa del portafolio en un ateneo, una videoreunión sincrónica en grupos reducidos.
El aprendizaje se organiza en tres niveles. Un resultado de aprendizaje general —analizar y fundamentar el diseño de relaciones de colaboración intersectorial— se desagrega en cuatro resultados de aprendizaje que siguen el ciclo de vida de una colaboración: analizar el ecosistema y juzgar la pertinencia; diseñar la arquitectura, con su gobernanza, valor, estructura y medición; analizar la conducción del proceso; y diseñar la evaluación y fundamentar el ajuste. Cada uno se concreta, a su vez, en competencias analíticas más específicas —veintiuna en total— que las actividades ejercitan y las rúbricas evalúan semana a semana.
Un rasgo distintivo del curso es la honestidad de lo que acredita. Como su evidencia es el análisis fundamentado de una iniciativa propia y su defensa ante pares, y no la observación de la práctica, la credencial certifica competencia de decisión y diseño —analizar, fundamentar, decidir—, no el desempeño situado de facilitar o conducir una colaboración en acto, que solo puede verificarse observando el ejercicio profesional. Esta delimitación sigue el Learning-Transfer Evaluation Model de Thalheimer y da coherencia al conjunto: el curso enseña a reconocer los límites de las propias conclusiones y no afirma, en su credencial, más de lo que su evidencia sostiene.
La evidencia evaluada son las cuatro capas de la bitácora elaboradas por el participante para el análisis del caso de su interés, calificadas con rúbricas que miden la calidad y la profundidad de la fundamentación en cuatro niveles de logro —Insuficiente, En desarrollo, Logrado y Destacado—, apoyados en la taxonomía SOLO: desde identificar elementos sueltos hasta integrarlos, aplicar los conceptos al caso propio y, en el nivel más alto, contrastar alternativas y reconocer los límites del propio análisis. La Lección funciona como requisito de habilitación, en términos de completado o no completado, y no discrimina niveles. La calificación pondera las cuatro capas —18% cada una— y la instancia de ateneo —28%—.
La certificación se concentra en una única credencial digital, emitida después del ateneo, que declara el logro de los cuatro resultados de aprendizaje, y se acompaña de una insignia digital compartible. El nivel alcanzado en las rúbricas determina el tipo de certificado: alcanzar al menos el nivel Logrado acredita la aprobación, y el nivel Destacado, el destaque de excelencia. El ateneo cumple, además, una función sustantiva: al exigir una defensa sincrónica del portafolio, valida su autoría, que es lo que vuelve defendible una certificación basada en él.
Los contenidos se sostienen en una bibliografía cuyo eje en español es el estudio del SEKN, Alianzas sociales en América Latina, complementado con Impacto colectivo de Kania y Kramer y con cinco lecturas de referencia en inglés accedidas a través de fichas de cátedra: Bryson, Crosby y Stone; Emerson, Nabatchi y Balogh; The Intersector Project; Bryson; Ansell y Gash; Provan y Kenis; y Vangen y Huxham. El curso fue desarrollado originalmente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y actualmente es impartido por Observatorio Social a través del Campus Gestión del Desarrollo; integra el Programa Efectividad en la Gestión del Desarrollo y su matrícula está subsidiada por Observatorio Social.
El documento Guía del Curso que se ofrece más abajo está organizado para acompañar ese recorrido: presenta el curso y su público, expone el marco de resultados de aprendizaje y competencias y la bibliografía que lo sostiene, detalla la metodología y el desarrollo semanal, explica la evaluación y la certificación, y reúne al final las políticas del Campus, la información administrativa y la presentación del profesor. Conviene leerla al inicio y volver a ella cada vez que surja una duda sobre el itinerario, los plazos o los criterios con que se valorará el trabajo.